Alberto y María

Siempre habíamos soñado con viajar en autocaravana pero, al mismo tiempo, tampoco queríamos comprar una. Cuando hicimos las maletas ya nos invadió una gran alegría…No teníamos que llevar demasiado equipaje porque muchas de las cosas ya las habíamos alquilado o estaban incluídas como por ejemplo todo el inventario, la mesa y las sillas. La mosquitera también nos fue de gran utilidad porque nos permitió dejar la tapa trasera abierta.

Fuimos al sur de Francia. Es curioso porque cuando vamos en coche, queremos llegar al destino cuanto antes …Esta vez fue diferente. Fuimos tranquilamente e incluso a veces, cogíamos carreteras secundarias para poder disfrutar de los bonitos paisajes. Al llegar al camping, no teníamos que hacer prácticamente nada. Fue la primera vez que no tuvimos que montar una tienda! Sólo tuvimos que abrir el toldo, poner la mesa y las sillas fuera y todo listo!

Por la noche, nos reíamos al ver cómo la gente se estaba haciendo un lío en la cocina: llovía, y nosotros estábamos cómodamente en la autocaravana haciendo la cena. Esa noche incluso pusimos la estufita, qué delicia. Dormimos muy bien. La cama la abres y la plegas en un abrir y cerrar de ojos. El colchón es duro pero, casualmente, nos gustan los colchones duros (si no os gustan así, os recomiendo que también alquiléis un colchoncillo).

El tiempo no era muy bueno, de modo que decidimos continuar hacia el sur. Toldo, silla y mesas para dentro y nos fuimos. Teníamos esa sensación de libertad y nos encontrábamos muy a gusto estando tan libres. En el sur hacía muy buen tiempo. Posteriormente, estuvimos en dos campings más. Nos gustaba mucho ir de un camping a otro porque no teníamos que montar una tienda. Incluso hicimos la vuelta en dos estapas.
En resumidas cuentas: Lo pasamos muy bien!